Blog de Pilar Castano. Muestrame tu Closet y te dire quien ere

Por:Pilar Castaño

Fecha:2011-03-25

Blog de Pilar Castaño

Muestrame tu Closet y te dire quien eres

por: Pilar Castaño

25/03/2011

Blog de Pilar Castaño

EL CLOSET IDEAL PARA UNA MUJER


Así como nos han criado diciéndonos “Dime con quién andas y te diré quién eres”, pasa lo mismo con “muéstrame tu closet y te diré quién eres”… y como te relacionas con el mundo.


Lo primero, al hablar de imagen, apariencia, elegancia y desde luego estética, es cómo es nuestro comportamiento íntimo, cómo vivimos, qué tanto tiempo le dedicamos al cuidado de nuestras cosas; nuestras prendas, que son el arma de seducción de cada día, con lo que usamos a diario y que sale de  nuestro armario como  por arte de magia…


CASO: Diana Vreeland – La reina del estilo en la moda de America.


Editora de moda de la revista Harper’s Bazaar y de la revista Vogue de Nueva York, quién terminó sus últimos años como curadora de moda en el Museo Metropolitano de Nueva York, una mujer con un físico absurdo (Lo digo porque tenía una cara con facciones demasiado grandes y era como contrahecha), fue la epítome del estilo y por eso será recordada. Sabía vivir y sacar el mejor provecho de cada prenda, de cada accesorio, de cada movimiento. Estuvo al frente del mundo de la moda por más de cinco décadas de una u otra manera.


Su gran secreto fue la obsesión por la limpieza, hasta el punto de verlo y vivirlo como algo sagrado: Cada prenda en su lugar, los zapatos limpios de los residuos de la calle antes de guardarlos, los sweaters por colores en bolsas individuales, las bolsitas de clavos de olor y canela entre la ropa para ahuyentar a las polillas. Siempre su apartamento olía a ámbar y jazmín.


Podemos sacar provecho de todo esto, pues la limpieza y el cuidado son los componentes fundamentales de la elegancia. Nada puede hacernos más daño a nivel de imagen que una media rota, una solapa manchada, un dobladillo suelto o una camisa sin un botón. Todo eso parte del clóset, de cómo guardamos y cuidamos nuestras prendas para darles longevidad.


Primer tema, los ganchos: Invertir en unos buenos ganchos de madera para colgar bien nuestras prendas, es el primer acierto. Nunca ganchos baratos que deforman los hombros y marcan los pantalones, ojalá forrados para las blusas y tops más delicados.


Tener unos buenos cepillos de ropa para las prendas de paño, unos rodillos para las motas, una máquina para afeitar las prendas de lana, una buena plancha de vapor para todo lo de satín, seda, chiffon y terciopelo; una cajita con todo lo que debe tener un costurero para emergencias; utensilios clave para el mantenimiento de nuestro guardarropa.


Un muy buen jabón para lavar los sweaters y la ropa íntima en casa y una muy buena lavandería para el lavado en seco que nunca es ideal… Todo se ve reflejado en nuestro estilo afuera, en la lucha diaria.


“La Fantasía y la Ropa son dos temas que van muy bien juntas”


Andy Warhol



ORGANIZAR Y CUIDAR EL CLOSET


El polvo, la humedad y ser como una urraca, que guarda todo lo que brilla… guardar y guardar, sin mirar es lo peor.


Lo ideal es tener menos para que se arrugue menos. Pero si somos compradoras compulsivas o “fashionistas”, seguidoras de TODO lo que sale en las revistas, pues hay que tener un orden casi ¡militar!


Separar por prendas. También debemos tener claro que gracias a la masificación de la moda, hoy se consiguen copias de los grandes hits de las pasarelas por menos de la mitad del precio. Eso, a la hora de guardar, debe quedarnos claro: Una prenda de diseñador merece más cuidado que aquella que compramos por casi nada.


Los almacenes especializados son sabios a la hora de separar la ropa fina de la menos fina. Los espacios para la primera son más amplios y desde luego la más barata se guarda de forma distinta.


  1. Los abrigos, las gabardinas, las chaquetas como en una boutique, no importa el tamaño del armario. Si lo clasificamos es más fácil mantenerlo, controlarlo, de saber qué tenemos para sacar provecho. Al tener la ropa en desorden no sabemos qué tenemos, usamos el mínimo, solo lo que vemos y lo demás se mohosea y se daña en menos tiempo de lo que imaginas.

  2. Las blusas es mejor colgarlas, para que se arruguen menos, y si lo hacemos por colores aun mejor. Las blancas solo con las blancas.

  3. Las faldas deben ir colgadas, no dobladas, pues pierden automáticamente su caída; organizarlas por materiales, las de paño, tela, seda o terciopelo. El terciopelo siempre debe ir recubierto, ojalá con una bolsa de tela, pues es un material que se brilla muy fácilmente.

  4. Las pieles no deben estar nunca en un lugar caliente, siempre en un lugar oscuro y frío y nunca en bolsas plásticas que producen resequedad y marchitan el pelo del animal al no poder respirar.

  5. Los sweaters sí en bolsas de plástico para protegerlos del polvo y los animales. Ojalá por colores y texturas.

  6. La ropa interior debe ir en cajones perfumados; existen mil maneras de lograr ese efecto, con bolsitas hechas en casa con lavanda o compradas en almacenes especializados.

  7. Los zapatos y botas deben guardarse con hormas dentro de lo posible, pues las hormas son como las cremas, retrasan el envejecimiento de la piel.

  8. Las pañoletas, pashminas, bufandas o pañuelos deben ir colgados y guardados en una bolsa de cremallera como un guarda vestido, así se conservan mejor y podemos verlas en orden.

  9. Las carteras, que son nuestro “alter-ego” son el accesorio ¡máximo!, la cartera es el reflejo de nuestra personalidad, la carta de presentación que reflejamos frente a las demás mujeres, pues los hombres no entienden nada de eso… es el nivel de sofisticación que queremos transmitir. Una mujer es capaz de empeñar su sueldo de un año por llevar la última cartera Prada, Gucci, Vuitton o Hermes. “Cada persona con su boleta”. Si somos ese estilo de “fashionista”, que mata por la última cartera de Estella Mc Cartney, Chloe o Marc Jacobs, como nuestras amigas, de los seriados de televisión en Desperate House Wifes (por eso las pobres se llaman así) o Sex and the City, o 90210, mi consejo: Por lo menos comprarlas vintage en los almacenes que son como anticuarios de la moda.

    Bueno, sí ya tenemos ese objeto del deseo, pues hay que cuidarlas para que nuestras hijas las hereden; en estanterías por separado y ojalá en sus bolsas originales. Colgar las carteras es un error ya que el cuero o el material de que estén hechas acaba cediendo y deformándose, hay que guardarlas vacías y limpias de residuos de comida o maquillaje. Es bueno guardarlas por tamaño, estilo y clima. Las canastas de verano y mochilas en un lado, Las pequeñas, vestidoras de cocktail, que son como joyitas en otro y las medianas y grandes que son las de todos los días juntas en otro lado.


    No creo que exista en el mercado pirata de los copistas de marca un tema más obsesivo que el de las carteras. En todas las calles de las capitales están los vendedores ambulantes con las copias idénticas de las grandes marcas; y la Meca, el “China Town” en Nueva York y en ciudades como Buenos Aires, donde le dan a uno a escoger la original por tres veces el precio o la copia idéntica, hecha por un artesano local, a muy buen precio.


  10. Los accesorios: cinturones, collares, pulseras… Los cinturones colgados en un gancho especial, hay que embetunarlos con cremas suaves para que no se cuarteen y mantengan su suavidad, las hebillas… si son de metal, frotarlas con un paño suave con líquido para bronce o plata. Las cadenas, que ahora más que nunca están de moda, como legado de la moda gótica del oscurantismo propio de la edad media, esas cadenas que luego revivió Coco Chanel en sus sastres de paño por todas partes, debemos cuidarlas guardándolas en una caja o bolsa, lo mismo que los collares y pulseras.

  11. Los sombreros, boinas y cachuchas también deben clasificarse por climas y temporadas para no apeñuscarlos en un rincón donde siempre pierden la forma y guardan el polvo. La limpieza y ventilación permanente del closet donde guardamos nuestra ropa es clave.

Recordemos que es el espacio donde nos encontramos con nosotras mismas, y que entre más perfumado y agradable sea, mejor nos vamos a sentir a la hora de reinventarnos cada día. El closet realmente es esa caja de Pandora que guarda todas las personalidades que hemos querido interpretar a lo largo de nuestras vidas.


Los diez mandamientos que debe tener en cuenta una mujer para brillar por su apariencia en el trabajo


1. Camisa blanca
2. Un pantalón negro
3. Un sastre pantalón en colores neutros.
4. Una falda recta, tubo o lápiz, dependiendo de la silueta y debajo de la rodilla
.  En el trabajo las faldas cortas nunca se ven bien!!
5. Una gabardina, es la prenda protectora por excelencia.
6. Un suéter cuello tortuga negro, o si tenemos el cuello corto un suéter claro, o
un juego de suéteres.
7. Un muy lindo par de zapatos negros de tacón.
8. Unas zapatillas bajitas clásicas.
9, UN VESTIDO NEGRO.
10. Un collar de perlas, o un lindo broche.


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Comentarios

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Alejandro Hernandez

Fecha publicacion: 2011-03-25

buen trabajo

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